Estudios demuestran que la capa de ozono de la Tierra está sanando

Sin embargo, los niveles de dióxido de carbono continúan aumentando.

Estudios demuestran que la capa de ozono de la Tierra está sanando

NASA.

Un nuevo estudio sugiere que el Protocolo de Montreal, el acuerdo de 1987 para dejar de producir sustancias que agotan el ozono (SDO), podría ser responsable de pausar, o incluso revertir, algunos cambios preocupantes en las corrientes de aire alrededor del hemisferio sur.

 

Remolinos hacia los polos de nuestro planeta a gran altitud se encuentran corrientes de aire rápidas conocidas como corrientes en chorro. Antes del cambio de siglo, el agotamiento del ozono había estado impulsando la corriente en chorro del sur más al sur de lo habitual. Esto terminó cambiando los patrones de lluvia y posiblemente las corrientes oceánicas también.

 

Luego, aproximadamente una década después de la firma del protocolo, esa migración se detuvo de repente. ¿Fue una coincidencia?

 

Utilizando una gama de modelos y simulaciones por computadora, los investigadores ahora han demostrado que esta pausa en el movimiento no fue impulsada solo por cambios naturales en los vientos. En cambio, solo los cambios en el ozono podrían explicar por qué la corriente del chorro se había detenido de repente.

 

En otras palabras, el impacto del Protocolo de Montreal parece haber detenido, o incluso revertido, la migración hacia el sur de la corriente en chorro. Y por una vez, en realidad son buenas noticias.

 

En Australia, por ejemplo, los cambios en la corriente en chorro han aumentado el riesgo de sequía al alejar la lluvia de las zonas costeras. Si la tendencia se revierte, esas lluvias podrían regresar.

 

Aun así, puede que no estemos celebrando por mucho tiempo. Si bien las mejoras en la reducción de nuestra dependencia de las SAO ciertamente han permitido que el ozono se recupere un poco, los niveles de dióxido de carbono continúan aumentando y ponen en riesgo todo ese progreso.

 

El año pasado, el agujero de ozono antártico alcanzó su pico anual más pequeño registrado desde 1982, pero el problema no está resuelto, y este registro puede tener algo que ver con temperaturas inusualmente suaves en esa capa de la atmósfera.

 

El Protocolo de Montreal es una prueba de que, si tomamos medidas globales e inmediatas, podemos ayudar a pausar o incluso revertir parte del daño que hemos comenzado. Sin embargo, incluso ahora, el aumento constante de las emisiones de gases de efecto invernadero es un recordatorio de que una de esas acciones simplemente no es suficiente.

 

Fuente: Revista Science Alert.

 

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