[Podcast] Los héroes caídos de la televisión

Por: Nelson Guillermo García Gaitán.

[Podcast] Los héroes caídos de la televisión

Foto: El Sonajero

Una buena historia de televisión debe tener grandes personajes que asumen los roles de héroes, doncellas, brujas, hadas madrinas, ayudantes o amigos fieles y porque no, hasta villanos; estas historias basadas o no en hechos reales son las que acompañan a muchos niños, jóvenes y adultos en general en las tardes o noches cuando se reúnen a ver TV, (una práctica cada vez menos frecuente). Sin embargo, esos héroes e historias son más valiosas, cuando no son el resultado de la imaginación, sino que están inspiradas en personas reales y cercanas, con historias que dejan huellas profundas; para eso la pantalla chica también sirve, para mostrarnos la realidad a través de un formato.

 

El pasado martes 13 como en las mejores sagas del cine de horror los colombianos honramos la memoria de un personaje con muchas caras y un solo corazón: Jaime Garzón: el periodista, el humorista, el crítico, el abogado, el alcalde, el portero, el lustra botas, el soldado, el compañero, la presentadora, la del servicio, el hijo, el hermano, el amante, el amigo, el héroe o el villano (para quienes lo callaron seguramente), con el corazón llamado Colombia y los colombianos.  Y su asesinato, ocurrió en una fría mañana bogotana del viernes 13 de agosto de 1999, una verdadera historia de horror de 20 años de impunidad y dolor.

 

Y las voces de: Godofredo Cínica Caspa, Dioselona Tibana, Inti de la Hoz, el compañero Jonh Lennin, William Garra, Quemando Central, Néstor Elí y Heriberto de la Calle, todos de esa Colombia que nos representaron y representarán por siempre a través del genio inmortal del único Jaime Garzón, se callaron con él.  Así como desaparecieron de la mano del terror formatos únicos en televisión como Quac o Zoociedad, propios del humor de finales del siglo XX, un estilo muy colombiano de no quedarse callado, pero las balas acaban hasta con las pantallas más fuertes. Pero como en todas historias inmortales nacen los mitos y sus héroes, que salen de las pantallas a la memoria colectiva, y que hoy son parte de esa historia real de nuestra Colombia que se escribieron en la televisión.

 

El sarcasmo y la sátira como expresión del humor en Jaime Garzón fluían naturalmente, y tomaban su cuerpo y voz para representar al que no tiene voz, él era la voz de una generación en guerra, él nos representaba, se atrevía a decir lo que otros callaban y gozaba de un carisma único, no le temía a sus invitados, puedo decir que ellos le temían, nadie quería ser lustrado e ilustrado por Heriberto de la Calle, o encontrarse a Néstor Elí en la portería del Edificio Colombia, o a los reporteros de Quac la gomela Intí de la Hoz o el guerrero William Garra, o ser atendido en la mesa o cocina de la Casa de Nariño por Dioselina Tibaná, o escuchar al super cachaco y ultra derechista  Godofredo Cínico Caspa, o compañero escuchar el discurso anti imperialista de Jonh Lennin, o escuchar el comunicado desde el Quemando Central, y todos sus personajes que se hicieron oír y ver, esa voz de todos aún no se ha callado. Jaime Garzón y sus personajes ahora son un ejemplo y un legado de la generación X para los millennials y centennials.

 

Esta columna se publica hoy un domingo 18 de agosto de 2019, cuando se cumplen 30 años de otro magnicidio, el de Luis Carlos Galán Sarmiento, también ese 18 de agosto de 1989 era viernes, cierro esta columna afirmando que los viernes de agosto de hace 20 y 30 años Colombia cambió, porque callaron dos voces, pero no nos dejaron sordos; porque si las seguimos escuchando con atención, sus mensajes inmortales podrían cambiar este Edificio Colombia.

 

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