[Podcast] La televisión como compañía y consuelo

Por: Nelson Guillermo García Gaitán.

[Podcast] La televisión como compañía y consuelo

El Sonajero

Esta semana y debido a la cuarentena en Colombia y en gran parte del mundo, las cadenas de televisión y su variedad de contenidos han vuelto a ser la compañía por excelencia de muchas familias y televidentes en general,  que al quedarse en casa han encontrado en su programación una compañía para entretenerse, ejercitarse, reconectarse, des estresarse, pasar el tiempo, escuchar algún ruido, educarse y sobretodo informarse. Este es el momento de la televisión, ese medio que se pensaba desplazado y quizá olvidado, encontró en esta coyuntura histórica un nuevo valor agregado a su ya larga lista de usos: ahora es para muchos su única compañía y hasta su consuelo.  

 

Volver a lo básico y elemental es lo que se necesita en esta época de zozobra: una charla amena, un momento en silencio, dormir y ver un programa de televisión sencillo y sin tanta producción,  se convierten el planes únicos e irrepetibles, que estando en casa pueden salvar de otra forma vidas; el viernes de la semana pasada pudimos estar en El Vaticano recibiendo una bendición Papal, que de manera extraordinaria se llevó a cabo; y destaco este hecho por su simbolismo y por la impecable producción, pero a la vez sencilla y directa, no importa cuál sea la visión religiosa de quién observe estas imágenes, finalmente el mensaje en vivo y en directo a través de la televisión adquiere un valor superior, porque millones de personas al mismo tiempo y en diferentes usos horarios están viendo la misma imagen, eso es televisión.

 

Informar, educar y entretener pueden ser los principales propósitos de este medio y que a diferencia de los medios y los mensajes que se transportan a través de la web o en general de las múltiples plataformas que hoy conectan al mundo, debido a que su señal es la misma, su mensaje al llegar a su televidente o destinatario final será el mismo, no tendrá comentarios, ni desviaciones, es un simple modelo clásico de comunicación, con un canal y el mismo lenguaje acorde al lugar donde este se decodifique; ver  mensajes por televisión en tiempos de cuarentena vuelve a convertirse en excusa de conversación, porque cientos o hasta millones han visto lo mismo, y eso conecta en la distancia, más que una red social, que solo conecta a quienes hemos agregado como amigos. Esa frase muy del siglo XX que decía “lo vi en televisión”, para esta generación centennials ahora puedo afirmar que adquiere sentido.

 

El poder de la televisión está re categorizándose, y no solo porque otros medios que requieren de conexión a internet se están viendo afectados debido al alto tráfico de usuarios, y la capacidad reducida de la banda, o al poco acceso, a las conexiones y su elevado costo,  entre otros factores; sino que también le gana a su competencia por la facilidad de su uso; basta con encender esa pantalla, y con la conexión a esa antena digital o análoga y ya, ahí aparece el programa o formato de su interés en el canal de su preferencia, sobre todo para esas personas mayores que hoy todos debemos cuidar, y a quienes esa pantalla televisiva, sin duda, les va a entretener porque les habla en su propio lenguaje: rápido y directo.

 

La responsabilidad social siempre ha sido uno de retos no solo de los medios sino en general de todos los actores sociales en todos los modelos sociales y económicos, hoy con mayor razón debe estar por encima de intereses comerciales y hasta ideológicos de los dueños de los medios, es hora de volver a la televisión para que nos sirva de compañía y consuelo con sus contenidos. A prender la TV.

 

El Sonajero 

Nelson Guillermo García Gaitán

@negar3g 

 

 

2020-03-29

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